Esa fue una de las ideas centrales de la jornada técnica sobre asfalto caucho por vía híbrida realizada en la Universidad San Sebastián, junto a Jorge Peralta, quien abordó la economía circular aplicada a la vialidad sostenible.

Fue una instancia muy valiosa, compartida con académicos, estudiantes de cursos avanzados y futuros ingenieros interesados en conocer una tecnología que hoy resulta especialmente relevante para Chile: la incorporación de neumáticos fuera de uso en infraestructura vial, pero siempre desde el desempeño, la trazabilidad y el criterio técnico.

La vía híbrida desarrollada en Chile tiene una historia larga. Sus primeras pruebas se remontan al año 2011, en el sector de salida de camiones de la empresa Pavimentos Quilín, en las cercanías de Av. Departamental con Av. Las Perdices, donde se ejecutó una de las primeras aplicaciones de pavimentación mediante esta técnica.

Posteriormente, esta experiencia fue compartida técnicamente con el Laboratorio Nacional de Vialidad, aportando antecedentes relevantes para avanzar hacia criterios de especificación y control de mezclas asfálticas con caucho mediante vía híbrida.

Uno de los hitos más importantes fue la obra de El Noviciado año 2012, primera aplicación oficial de esta tecnología en Chile. Hasta hoy, ese tramo sigue siendo una referencia técnica relevante por su comportamiento en servicio, sin evidencias significativas de ahuellamiento ni agrietamiento, pese a estar sometido a tránsito pesado, detenciones frecuentes y condiciones operacionales exigentes asociadas a corredores logísticos de alto flujo.

Esto demuestra algo fundamental: la sostenibilidad vial no puede reducirse solo al uso de materiales reciclados. Una solución sostenible debe durar, resistir, comportarse adecuadamente en terreno y evitar fallas prematuras. Si el pavimento falla, también falla la sostenibilidad.

Quiero agradecer a los estudiantes por su interés, a la Universidad San Sebastián por abrir este espacio académico, a los profesores y académicos que nos acompañaron, y muy especialmente a Jorge Peralta por su aporte y visión en torno a la valorización de neumáticos fuera de uso y la economía circular aplicada a infraestructura vial.

Seguimos impulsando una ingeniería vial sostenible, con base técnica, experiencia aplicada y trazabilidad.